Planetas / Neptuno
Transpersonal
Neptuno es el planeta de la disolución de los límites: rige la espiritualidad, la imaginación, el arte y también la ilusión y el engaño, porque disuelve la frontera clara entre lo real y lo deseado. Su energía es sutil, difícil de precisar, casi como niebla.
Por su ciclo extremadamente lento, marca a generaciones completas (todos los nacidos en un período de catorce años comparten signo de Neptuno), y su influencia más personal se lee sobre todo por la casa donde cae y por los aspectos que forma con los planetas personales.
En su expresión más elevada, Neptuno es la puerta a lo trascendente: la compasión, la fe, el arte inspirado. En su expresión más confusa, puede manifestarse como escapismo, idealización excesiva o dificultad para distinguir lo que es real de lo que se desea que sea real.
El dios romano del mar: lo que se disuelve, lo onírico, la niebla entre lo real y lo imaginado.
Da sensibilidad artística, empatía profunda y conexión genuina con lo espiritual o lo trascendente.
Puede manifestarse como confusión, tendencia al escapismo o dificultad para ver la realidad con claridad.